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HABLANDO DE CRISIS......y de psicología


 

La palabra crisis significa cambio, y cuando algo cambia pierde su estado anterior para llegar a un nuevo estado, pero como todos los cambios, implica desequilibrio y desestabilización. Se pierde la base estable de antes (porque quizás resultaba obsoleta y requería renovación) y nos tambaleamos en ese intermedio o crisis para  conseguir posiciones mejores.
 La crisis financiera ha sido desatada en el imperio capitalista, en el corazón de la economía  financiera(Wall Street), en la banca americana. Por un lado las hipotecas subprime, hipotecas concedidas a un 120% del valor de tasación a personas que no han podido pagarlas con las subidas de los tipos, y por otro lado , los sofisticados productos financieros (futuros, warrants, etc.) creados de la nada, fabricados con el  humo de la bolsa, montados sobre la deuda externa e interna de un futuro, ha hecho crack, es decir, se ha deshinchado la burbuja en la que todos sabíamos que estábamos metidos. Se ha desplomado el gigante de pies de barro, y al caer ha salpicado a todo el mundo, ya que gran parte de los bancos mundiales habían comprado deuda americana y habían vendido sus depósitos al gigante, para que este fabricase productos de la nada u ofreciera ese pasivo a clientes que no han podido devolverlo.
 Se está creando un pánico colectivo, un sálvese quien pueda, que puede ir a ´más cuando empiecen a cerrar empresas, cuando aumente el paro, cuando el dinero escasee y los productos de primera necesidad sigan subiendo. Acabo de leer en internet un artículo de un profesor de economía que me ha parecido generador de pánico. Algunas ideas que plasmaba eran coherentes con su discurso, pero según como se dicen las cosas pueden desatar emociones que no corresponden o que sobran. Los videntes se equivocan casi siempre, salvo cuando aciertan por casualidad, y mucho más los economistas que no tienen nada que ver con la videncia, salvo cuando predicen la famosa  ley de los ciclos (de ascenso y descenso) que se da en toda la naturaleza. Uno de los científicos que han predicho una ley que se cumple es Darwin, con su ley de la evolución. El ser humano evoluciona hacia formas cada vez más perfectas, al mismo tiempo que la sociedad, como lo comprobamos echando una mirada al pasado. Hace 500 años, las guerras diezmaban a la población, el hambre hacía estragos, la peste mataba a la gente, etc. Hoy en día nuestro mundo, incluso nuestro tercer mundo o cuarto mundo no tiene nada que ver con esa edad media. Organismos internacionales (Unesco, ONU, Cruz Roja, Médicos del mundo, Greenpeace, y muchas ONGs están ayudando a muchas poblaciones que lo necesitan (panorama que no tiene nada que ver con la pasada edad media, ni siquiera con  la de hace 100 años). La evolución sigue su marcha, pero ésta no es posible sin las crisis, esas que nos ayudan a reflexionar, a limpiar y eliminar la basura, lo que sobra, lo falso, la espuma, y permitir que se vaya posando lo real, lo eficaz, lo positivo que ayuda al ser humano.
Estoy segura de que no nos va a faltar lo necesario en nuestro primer mundo (al tercer mundo desgraciadamente le falta lo necesario, si bien cada vez menos) pues la humanidad se autoprotege en condiciones adversas , tal y como han demostrado los gobiernos y ministros de finanzas mundiales ante el comienzo de la crisis.
Crisis implica cambio y frente a la expansión vivida hasta hace un año, empieza la contracción  y por tanto reflexión, introyección. La sociedad tiene que hacer una profunda reflexión de sus modos de producción, de sus productos financieros (eliminar aquellos que no ofrecen garantías), de su economía, pero también de sus valores, de sus formas de relación entre los seres humanos, de su conducta, de su mundo laboral, familiar, social. Primero llegó la crisis de valores : la caída de los dioses, de las ideas, de las ideologías (comunismo, idealismo, cristianismo, psicoanálisis, existencialismo), esas ideas que parecían sostenernos interiormente, desaparecieron rápidamente y se las ha considerado sin fundamento, sin consistencia. Y ahora le ha llegado el turno a la economía, a lo material, al reflejo de esos valores, de esas ideas, porque lo material, lo visible, es siempre el reflejo de lo invisible, como nuestra conducta es el reflejo de nuestro mundo interior (mental y emocional).  Primero cayó lo invisible, ahora cae lo visible. Primero cayeron los dioses, lo inmaterial, y ahora cae lo material, el dinero (que se había aposentado en un lugar que no le corresponde).
 Observando la caída de los bancos en diferentes países, las ayudas de los gobiernos, como si se tratase de un castillo de naipes, podemos ver la profunda unión que existe entre la humanidad. Como dijo un filósofo: un llanto en Africa nos despierta del sueño en Europa. Y así es, el hambre en un país, nos afecta a nosotros, y el derrumbe de una gran economía, motor del mundo, como ha sido o es el capitalismo, nos produce un gran temblor mundial. Nadie está en una isla, nadie está solo, pues todo lo que afecta a cualquier otra persona del mundo, está afectando al resto. En esto consiste la globalización, siempre ha sido así, y hoy más que nunca con los medios de comunicación y de transporte que permiten que el espacio y el tiempo (barreras infranqueables antes) se hayan logrado superar.
 ¿Qué debemos hacer en temporada de crisis?. Lo contrario que se haría en una expansión: concentración, reflexión, relajación, introyección, observación. Observar que el miedo, si bien es una emoción natural ya que somos seres muy indefensos, no nos beneficia.
La psicología, hoy más que nunca, puede ayudarnos a recobrar la calma, a recobrar nuestro centro (el nuestro y el de la sociedad).
Debemos atender esos temas de los que nos hemos despreocupado y aquellos seres , nuestro prójimo que hemos desatendido (familiares y amigos), aquellos valores que hemos abandonado (generosidad, fuerza de voluntad, valentía, amistad, compañía, ayuda a los demás), es decir, tenemos que recobrar al ser humano que está perdido en sí mismo y en lo que le rodea. Pero solo podemos empezar por nosotros mismos. Las revoluciones externas, los panfletos, el proselitismo, no funcionan, al contrario, son contraproducentes.
La crisis es un acercamiento a nosotros mismos. Si nos hemos quedado en el paro, tenemos que reflexionar e inventar alguna forma de poder ganarnos la vida, realizando alguna actividad creativa , que nos guste y que al mismo tiempo pueda redundar en un beneficio externo, lo que nos proporcionará dinero (si todavía existe el dinero). Si nos hemos separado, tendremos que recomponer nuestro ser que se ha quedado roto, antes de iniciar una nueva relación. 
El ser humano vive  en crisis, como también vivimos en expansión. Son movimientos naturales, como la respiración implica inspiración y expiración, también la economía implica expansión y recesión.
Si tomamos esta crisis, esta recesión como algo natural, consustancial a la vida, sufriremos menos, nos angustiaremos menos y al estar más tranquilos podremos solucionar con la mente más despejada y un estado de ánimo más relajado los problemas particulares que cada uno tenga y los de nuestros allegados.
La PSICOLOGIA nos ayuda especialmente en los malos momentos, que es cuando nos acordamos de ella. Que al menos nos sirva para vencer ese pánico y desconfianza ante la propia vida.
M. Angeles Morán